lunes, 4 de noviembre de 2013

La despedida de la niebla de llama

Quisiera que alguien me lea,
Que alguien entienda este dolor que cargo,
Estas penas que no me dejan ni pensar,
Estas cadenas atadas a mi pasado.

Desde tu partida las cosas han cambiado,
No me siento la misma,
Trato de reinventarme,
Pero nada resulta.

Vuelvo a mis viejos hábitos,
De esos que tu alguna vez me salvaste,
Pero se vuelven inevitables,
Ya que ahora soy mi propia salvadora.

El es un juego para pretender que no te extraño,
Aquél otro soporta mis eternas penas y angustias,
Los demas son solo estímulos vacíos en mi,
Nunca pensé que desaparecerías así.

Te creí tan presente...

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